Cristobal Balenciaga buscaba concebir sus diseños en función de las necesidades prácticas y estéticas para sus clientas.
la finalidad de su trabajo era el embellecimiento y la comodidad de estas, era tanto su compromiso con ellas, que al final le mostraron una fidelidad insuperable a lo largo de su carrera como diseñador, y esta es la mayor prueba de que logro su objetivo de complacer las necesidades de las mujeres.
la década de los 50s y 60s constituyeron la edad dorada de la trayectoria de Balenciaga, después de el rotundo éxito que tuvo en los 40s, Balenciaga se sentía con la libertas para comenzar a experimentar con su estética, llevándolo a concebir sus piezas más icónicas y recordadas a lo largo de los años.
logrando una simplicidad formal y siluetas exquisitas, Balenciaga continuo definiéndose como uno de los mejores diseñadores en toda la historia de la moda.

en esta imagen podemos observar a la supermodelo sueca lisa fonssagrives-penn con una increíble pieza de 1950.
las líneas fluidas, los cortes simples y las mangas perfectamente confeccionadas de esta prenda garantizaban la funcionalidad que Balenciaga tanto buscaba, al mismo tiempo que garantizaban una silueta elegante y atrevida.
personalmente me parece una pieza icónica que totalmente representa la simplicidad y la experimentación que tanto caracterizaba a la casa de modas,

aquí podemos observar a dovima portando un traje de día presentado también en 1950.
las colecciones de día de Balenciaga se caracterizaban por su simplicidad de los materiales, la sobriedad de las líneas y, sobre todo, la funcionalidad, tomando en cuenta la incorporación paulatina de la mujer al mundo laboral.
en dichos trajes, el diseñador elevó su concepto de funcionalidad al máximo, gracias a su vasto conocimiento en textiles.
a mi parecer, estos trajes, redefinieron toda una generación de mujeres, ahora trabajadoras, con más educación y más preparadas para la vida, demostrándonos que la moda se define por todo un contexto histórico y no solamente son cortes al azar.

a continuación tenemos este vestido de 1967, donde se nota claramente la experimentación que Balenciaga realizo con las siluetas y los textiles.
incluso podemos decir que esta tomando como referencia el new look que tanto estaba en boga durante está época, tomando la cintura estrecha y la falda amplia para transformarlas en algo incluso satírico, más contemporáneo y abstracto.

en la siguiente imagen tenemos una fotografía de hiro wakabayashi para harper’s bazaar, con la modelo alberta Tiburzi, utilizando el magnifico quatre cornes dress de 1967.
personalmente, a mí me atraen más los diseños abstractos, conceptuales, más difíciles de descifrar por esto he decidido agregar este vestido, el cual ejemplifica la nueva definición de la moda que Balenciaga estaba trazando.
es un vestido de editorial, que yo incluso calificaría como avant-garde, pensado para una mujer más audaz y experimental.
por ultimo tenemos este vestido de la colección de otoño invierno 1967-68, que, al igual que el vestido anterior muestra esta faceta de Balenciaga más arriesgada y experimental con sus siluetas, haciéndolas dar un giro totalmente inesperado.

